Derecho laboral
Me han despedido: ¿cuánto tiempo tengo para reclamar?
Es una de las consultas más habituales, y muchas veces llega tarde. Si te han despedido, lo primero que tienes que saber no es si el despido es justo, sino cuánto tiempo te queda para reclamar.
Veinte días hábiles, y son de caducidad
Para impugnar un despido tienes 20 días hábiles, que empiezan a contar el día siguiente a la fecha de efectos del despido. Es un plazo de caducidad, no de prescripción, y la diferencia importa: un plazo de prescripción se interrumpe con una simple reclamación y vuelve a empezar desde cero; uno de caducidad, no.
Lo que sí ocurre es que, al presentar la papeleta de conciliación, que es el primer paso obligatorio para reclamar, el plazo queda en pausa. Se reanuda al día siguiente del acto de conciliación, o a los 15 días de presentarla si el acto no se ha celebrado. Por eso conviene presentarla pronto y no apurar los días.
Si se pasan los 20 días sin haber hecho nada, el derecho a impugnar el despido desaparece, aunque fuera claramente improcedente.
Cómo se cuentan los días
Hábiles significa que no cuentan los sábados, los domingos ni los festivos, y tampoco el 24 y el 31 de diciembre. El mes de agosto, en cambio, sí cuenta para los despidos, algo que sorprende a mucha gente.
Qué hacer en los primeros días
- No firmes el finiquito como conforme si no lo estás. Si lo firmas para cobrar, escribe “recibí, no conforme” junto a tu firma. Así reconoces que has recibido el dinero sin aceptar el despido ni las cantidades.
- Guarda la carta de despido. Es el documento que fija qué puede alegar la empresa en el juicio: no podrá defenderse con causas que no aparezcan en ella.
- Reúne el contrato, las nóminas y cualquier comunicación relevante de los meses anteriores.
- Consulta cuanto antes. Revisar una carta de despido lleva poco tiempo y define toda la estrategia.
¿Y si ya han pasado los 20 días?
Aunque haya caducado la acción de despido, puede seguir viva una reclamación de cantidad por salarios, horas extra o un finiquito mal calculado. Su plazo es de un año. No siempre está todo perdido, pero las opciones se reducen mucho.
Este artículo es información general y no sustituye al asesoramiento sobre un caso concreto. Si te han despedido, consúltalo cuanto antes: el plazo corre desde el primer día.
